Nos posicionamos, en cambio, frente a una noción contemporánea y vital del hecho patrimonial: el valor de un edificio histórico no reside en una conservación restrictiva que lo aísle de la sociedad, sino en su capacidad para absorber los cambios de su entorno, transformarse y seguir generando significado para las sucesivas generaciones.
Como señalaba el arquitecto Mariano Arana:
"Nuestra mejor contribución es la de contribuir a un proceso, que otros podrán retomar y eventualmente continuar, asumiendo la valoración crítica de lo hasta aquí obtenido (...). A las ciudades las hace la gente, sus pobladores, en un proceso acumulativo y continuado de permanencia y cambio".1
Las piezas que componen esta muestra -el dibujo técnico, la restitución gráfica, el grabado original, la impresión de catálogo, el boceto artístico, el programa de mano y el registro fotográfico- operan bajo este concepto dinámico como herramientas críticas de interpretación. Así, la exposición otorga un rol protagónico al dibujo y a los medios de representación técnica como lenguajes autónomos y documentos históricos de inestimable valor. El dibujo no es aquí una mera ilustración pasiva de lo construido; es el espacio del pensamiento donde se prefigura el destino de nuestra ciudad.
Recorrido libre desde el 24 de agosto.
Sala Estela Medina
Martes a viernes de 11 a 19 horas.
Sábado y domingo de 14 a 19 horas o hasta el comienzo de la función.
Fotogalería
Martes a viernes de 13 a 15:30 y 17 a 19 horas.
Sábado y domingo de 17 a a 19 horas o hasta el comienzo de la función.
Horarios
Boletería
Abierta todos los días de 15 a 19 horas o hasta el inicio de la función.
Atención telefónica
1950 1856
Lunes a viernes de 14 a 18 horas / sábado, domingo y feriados de 15 a 18 horas.
WhatsApp 099 186 951
